I. El informe y su contexto

El BCRA publicó en junio de 2026 una nueva edición de su Informe de Proveedores No Financieros de Crédito, con datos hasta febrero de 2026 que reflejan el comportamiento del sector durante el segundo semestre de 2025. El informe divide a las entidades que otorgan crédito en dos grandes grupos: las entidades financieras (bancos y compañías financieras) y las entidades no financieras. Dentro de estas últimas, los Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC) reúnen dos registros: el de Otros Proveedores No Financieros de Crédito (OPNFC), que agrupa a quienes otorgan préstamos personales, prendarios y otras financiaciones, y el de Empresas No Financieras Emisoras de Tarjetas de Crédito y/o Compra (ETCNB). Una misma empresa puede figurar en uno o en ambos registros.

El período estuvo marcado por la incertidumbre en torno al proceso electoral de octubre de 2025, que generó volatilidad en los mercados, y por una actividad económica que creció a menor ritmo. El BCRA recuerda además que, desde abril de 2025, dejó de fijar una tasa de política monetaria y pasó a un esquema de control de agregados con mayor flexibilidad cambiaria y de tasas. En ese marco, el crédito de los PNFC moderó su expansión luego del fuerte crecimiento que venía registrando desde comienzos de 2024. El informe completo está disponible en el sitio del BCRA.

II. El universo de proveedores y la nueva clasificación

Al cierre del primer trimestre de 2026 el registro de PNFC alcanzó 585 empresas, 19 más que un año atrás (+3,4%). De ese total, 470 corresponden a OPNFC exclusivas, 60 a ETCNB exclusivas y 55 a entidades con doble inscripción. El año 2025 fue el de mayor cantidad de altas, con 85 nuevas empresas, y el primer trimestre de 2026 sumó otras 29.

El informe introduce un cambio metodológico que conviene tener presente al comparar cifras con ediciones anteriores: define un nuevo grupo, Otras emisoras de tarjetas de crédito, que reúne a emisoras cuya actividad principal declarada ante ARCA es la de servicios de tarjeta de compra o crédito (código 649220). Con esta clasificación, Cooperativas y mutuales sigue siendo el grupo más numeroso (137 entidades, 23% del total), seguido por Fintech (77, 13%), Leasing & factoring (44, 8%) y el nuevo grupo Otras emisoras de tarjetas de crédito (41, 7%).

III. Crédito, deudores y el peso de las fintech

El saldo total de financiamiento de los PNFC llegó a $13,9 billones en febrero de 2026. Entre agosto de 2025 y febrero de 2026 creció apenas 2% en términos reales, aunque la comparación interanual sigue siendo alta (+22%). El grupo Fintech fue el más dinámico, con una suba real de 11% en el semestre y de 47% interanual, y superó los 7 millones de clientes.

La cantidad de personas con financiamiento alcanzó unos 12,1 millones (+5% respecto de agosto de 2025). Los deudores compartidos, es decir, quienes tienen crédito tanto en PNFC como en entidades financieras, concentran alrededor del 57% del total, más de 6,8 millones de personas. El financiamiento promedio por deudor persona humana se ubicó en $1,1 millones y cayó 3% real entre noviembre de 2025 y febrero de 2026.

Por tipo de asistencia, el crecimiento se explicó por los préstamos personales (+5% real), mientras que las tarjetas de crédito retrocedieron 1%. Esto es coherente con el desempeño por grupo: las fintech, asociadas al préstamo personal, ampliaron su cartera, y las Otras emisoras de tarjetas de crédito la redujeron.

La comparación con las entidades financieras deja una lectura que interesa al sector. En cantidad de deudores, los PNFC representan el 85% de los deudores del sistema financiero, cuatro puntos más que en agosto de 2025. En saldos, en cambio, el financiamiento de los PNFC equivale al 18% de la deuda que las personas humanas mantienen con los bancos. Los PNFC pesan mucho en el acceso al crédito, pero su participación como fuente de financiamiento en montos es más acotada.

IV. Tasas de interés y el tope a las emisoras no bancarias

En febrero de 2026 la tasa nominal anual promedio de los préstamos personales de los OPNFC se ubicó en 144%, 11 puntos por encima de agosto de 2025 pero por debajo del nivel de diciembre. A la misma fecha, los bancos aplicaban alrededor de 69% para préstamos personales. Dentro de los OPNFC hay diferencias marcadas entre grupos: Cooperativas y mutuales registró la tasa más baja (96%) y el grupo Resto la más alta (179%).

La tasa de las ETCNB se situó en 87%. Este dato tiene una particularidad regulatoria: para los emisores no bancarios, el interés compensatorio no puede superar en más de 25% la tasa nominal promedio del sistema financiero para préstamos personales sin garantía real, según la Ley 25.065. Por eso las tasas de las ETCNB se mueven en línea con las del sistema y, en la práctica, suelen ubicarse cerca del tope. Con una inflación anualizada en torno al 35% en febrero de 2026, las tasas reales se mantuvieron positivas, aunque la brecha se redujo respecto de fines de 2025.

V. La suba de la mora

El dato más relevante del informe es el deterioro de la cartera. La irregularidad total de los PNFC llegó a 26,9% en febrero de 2026, 9,7 puntos más que en agosto de 2025 y 17,4 puntos por encima de febrero de 2025, cuando estaba en valores mínimos. Por tipo de asistencia, la mora fue mayor en préstamos personales (34,1%) que en tarjetas de crédito (19,4%).

El aumento fue generalizado. Todos los grupos subieron su irregularidad salvo Leasing & factoring, más orientado a préstamos garantizados y a personas jurídicas. Entre los de mayor participación, Otras emisoras de tarjetas de crédito llegó a 20,7% y Fintech a 26,2%. El grupo Resto, de baja participación, alcanzó 58,4%, y Venta de electrodomésticos, 44,3%.

El deterioro también se observa en los clientes compartidos: su mora en el financiamiento con bancos subió a 16,1%, en un contexto en el que la irregularidad de las familias en el sistema financiero pasó a 11,2%. A esto se agrega un segmento intermedio, con entre 30 y 90 días de atraso, que representó el 5,9% de la cartera y anticipa presión adicional sobre los índices.

VI. Fondeo bancario y mercado de capitales

El financiamiento que los PNFC toman de las entidades financieras cayó 8% real en el semestre, hasta $2,2 billones, y representa el 16% de su cartera activa. La contracara positiva es que la mora de los PNFC frente a los bancos se mantuvo muy baja (0,12%), de modo que el deterioro de la cartera propia casi no se traslada a sus acreedores bancarios.

Frente a la retracción del crédito bancario, el mercado de capitales sostuvo su rol. La emisión de fideicomisos financieros se mantuvo elevada, con las fintech como principal emisor y más de la mitad de los montos securitizados. En obligaciones negociables se registraron 18 colocaciones de 9 emisores entre el segundo semestre de 2025 y el primer trimestre de 2026: 10 en pesos, por $263 mil millones, y 8 en dólares, por USD 293 millones. Llevado a moneda homogénea, unos USD 480 millones, con Otras emisoras de tarjetas de crédito a la cabeza.

VII. La economía de plataformas y la inclusión financiera

El informe incluye un apartado sobre el crédito en la economía de plataformas o economía gig, que identifica a estas empresas dentro del grupo Fintech. El punto de interés es cómo estas plataformas construyen un scoring alternativo a partir del desempeño del trabajador (antigüedad, calificación, tasa de aceptación y volumen de actividad), lo que el BCRA describe como colateral digital: el historial de viajes o entregas reemplaza a la garantía tradicional. Las plataformas pueden además retener el pago de las cuotas directamente de los ingresos del trabajador.

Los datos muestran un sector en expansión. La cantidad de deudores de estas plataformas creció 177% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2024, y 122% durante 2025. El perfil predominante es el trabajador independiente, que concentra más del 54% de los deudores y más del 62% del saldo, con fuerte presencia de menores de 40 años.

VIII. Qué observamos desde lo regulatorio

Más allá de los números, el informe deja varios frentes de atención para las empresas del sector. Lo que sigue es nuestra lectura, no parte del informe.

El tope de tasa aplicable a las emisoras no bancarias (Ley 25.065) mantiene su relevancia: como el máximo se ancla a la tasa del sistema financiero, la gestión del pricing y del cumplimiento exige un seguimiento continuo de la referencia que publica el BCRA. La suba de la mora, combinada con la caída del fondeo bancario, refuerza el peso del mercado de capitales como fuente de financiamiento, lo que vuelve más importante la estructuración de fideicomisos y obligaciones negociables, sus resguardos y la calidad de la cartera cedida. Por último, el avance del crédito en la economía de plataformas abre preguntas regulatorias que todavía no tienen respuesta cerrada: el tratamiento del colateral digital, la protección del consumidor financiero y el uso de datos de comportamiento laboral para decisiones de crédito.

En JFC asesoramos a fintechs, proveedores de crédito y emisoras de tarjetas en su encuadre regulatorio ante el BCRA, en la estructuración de su fondeo y en el cumplimiento de los regímenes informativos y de tasas. Para analizar el impacto de este informe en su operación, puede escribirnos a contact@jfcattorneys.com.